Semana Santa de Córdoba
El hito principal es la entrada de las cofradías en la Mezquita-Catedral. La sobriedad de las calles de la Judería contrasta con la luz de los pasos barrocos. Gastronómicamente, se disfruta del salmorejo, flamenquines y vino Montilla-Moriles. Es una celebración elegante en un marco Patrimonio de la Humanidad. El silencio solo se rompe por el rachear de los costaleros. En las tabernas centenarias, el rabo de toro y las alcachofas son platos estrella que complementan la experiencia espiritual y estética de una ciudad volcada con su pasión, ofreciendo una de las estampas más bellas del sur.
Tipo: Religioso
Reconocimiento: I.T. Nacional