Procesión del Silencio
El Jueves Santo por la noche, Murcia se sume en un silencio sepulcral. Las luces de la ciudad se apagan y solo el tenue resplandor de las velas ilumina el paso del Cristo del Silencio. Es una procesión austera y de gran recogimiento, que contrasta fuertemente con la vistosidad de «Los Coloraos» y «Los Salzillos». Los penitentes visten de negro riguroso y el único sonido es el de los tambores sordos y las cadenas arrastradas. No es una procesión de viandas, sino de meditación, donde el respeto y la fe son los únicos protagonistas de una noche que hiela la sangre.
Tipo: Religioso
Reconocimiento: Otro