Pasión Viviente de Sant Jordi
Representación del Vía Crucis realizada por los vecinos del pueblo cerca del aeropuerto de Palma. Es una de las pasiones vivientes con más tradición de Mallorca. Gastronomía: rosquillas de pascua y dulces de sartén. El realismo de las escenas y la entrega de los actores aficionados atraen a familias de toda la isla. Es un evento civil y religioso que fomenta la identidad local. Tras la obra, la gastronomía se centra en las comidas de Pascua compartidas. Es una cita que pone en valor la cultura popular mallorquina en un formato dramático que sobrecoge y emociona a partes iguales a los visitantes que buscan algo más que sol durante sus vacaciones pascuales.
Tipo: Tradicion / Popular
Reconocimiento: Otro